Una re-evolución viajera que necesita de tu empujón

Visión

Te voy a contar un sueño, una “visión” como gustan en llamar en emprendimiento, que me ha llevado a crear una agencia de viajes online que pretende ser algo más que eso. Un chispa que revolucione y evolucione la forma de viajar y, al mismo tiempo, un medio que nos ayude a transformar la sociedad.

Mi visión consiste en un grupo de personas que comparten un viaje. Un grupo no muy numeroso. Lo más probable es que no se conozcan entre sí, pero han decidido disfrutar de unos días de vacaciones todos juntos. Hacen lo que desean en su tiempo de ocio, un poco de turismo, relajarse, disfrutar de la gastronomía, charlar tras una cena. Se van conociendo poco a poco y ganando confianza, quizá comienza a surgir la amistad.

Pero hay algo más. Han decidido ejercer su derecho a implicarse en las cuestiones que nos afectan a todos como habitantes que somos de este mundo. Saben que tienen algo que aportar, quieren opinar, proponer, aprender los unos de los otros, construir entre todos. Quizá a lo largo del año están demasiado ocupados, pero en vacaciones encuentran tiempo para dedicarlo a lo que consideran importante. Son personas con espíritu colaborativo. La ausencia de jerarquías y de obligaciones favorece que se expresen con libertad y la diversidad del grupo genera riqueza de ideas y de visiones. A su vez, el espíritu de colaboración y tener un fin común crea un vínculo de camaradería entre los miembros del grupo.

Pero este grupo no está solo. Hay otros más, en varios países, en los que personas que disfrutan de sus vacaciones abordar la misma cuestión u otras diferentes. Y las conclusiones alcanzadas por cada grupo se comparten y se hacen públicas, con sus propuestas, sus dudas, sus recomendaciones… Y sirven para que cualquier persona u organización las ponga en práctica o las revise, corrija y complete. Y así se forma un círculo que no es vicioso, sino beneficioso para todos.

Luces

 

Pasemos de la visión a los números. El Instituto Nacional de Estadística, en su Encuesta de Turismo de Residentes (ETR/FAMILITUR), contabiliza 74.286.849 viajes de residentes dentro de España con el motivo de “ocio, recreo y vacaciones” en 2015. La duración media de los viajes es 4,29 días.

Si sólo uno de cada mil viajes fuera del tipo de esta visión, daría un total de 74.286 viajes de ocio y encuentro ciudadano. Si en cada viaje los participantes dedican únicamente 2 horas a los encuentros ciudadanos de los 4,29 días promedio de duración, se obtendrían 148.572 horas de debate, generación de ideas, intercambio de conocimientos. Equivaldrían a 18.572 jornadas laborales de 8 horas. O dicho de otra manera. Considerando que el calendario laboral de un trabajador medio en España es de 1.665 horas al año, sería el equivalente a una empresa de 89 personas trabajando durante todo un año en cuestiones que nos conciernen a todos.

¿Cuántos asuntos podríamos tratar y cuántos resultados podríamos conseguir con esta dedicación y voluntad de construir?

Hoy esto no sucede, pero ¿te apetecería que se hiciera realidad? ¿Qué crees que es necesario para que algo así pase?

En mi opinión, una revolución y una evolución.

Normalmente las revoluciones surgen de forma repentina y violenta tras un periodo más o menos largo de latencia de un problema que no se ha sabido resolver satisfactoriamente. En cambio, la evolución es paulatina y requiere su tiempo, pues implica la transformación del ser que evoluciona, un cambio en sus hábitos, la adquisición de nuevas capacidades. No necesariamente va asociada a problemas, a veces son las oportunidades las que facilitan la evolución.

Revolucionemos las redes sociales, difundamos el mensaje de que es posible ejercer la participación ciudadana de una nueva forma, que las vacaciones son un tiempo perfecto para el encuentro y el enriquecimiento personal. Una microempresa, como es el caso de Viajero Ilustrado, tiene una capacidad limitada para transmitir este mensaje, salvo que cuente con el apoyo de las personas que crean en su visión y éstas compongan una cadena que transmita esta ilusión.

Evolucionemos como personas. Creamos en nuestras capacidades, en que tenemos conocimientos y experiencias que podemos compartir con los demás, que podemos hacer mucho más de lo que pensamos. Aprovechemos la oportunidad de aprender de otras personas, aprendamos a colaborar y pongámoslo en práctica. Cambiemos de actitud, abandonemos la apatía, el pasotismo y las quejas improductivas. Concienciémonos en que podemos participar activamente en las cuestiones que nos atañen a todos. Evolucionemos poco a poco, cada uno a nuestro ritmo. Está en nuestras manos hacerlo.

¿Quieres hacer de este sueño una realidad? Sólo tienes que compartir este mensaje.

Gracias por soñar.

 

 

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