Tantaka, tenemos tiempo para cambiar las cosas

Universidad de Navarra - Edificio Central - Pamplona

Gota a gota la lluvia ha ido erosionando las Bardenas Reales de Navarra hasta dar forma a sus cabezos y barrancos. Gota a gota el río Irati ha excavado un impresionante cañón en la roca caliza de la sierra de Leire dando lugar a la foz de Lumbier. Y gota a gota los estudiantes, profesores y personal de la Universidad de Navarra dejan su huella en la sociedad a través de su banco de tiempo solidario.

Tantaka, gota a gota en euskera, nació en 2012 con el objetivo de ayudar al que ayuda. Para ello ponen tiempo a disposición de las organizaciones que se dedican a cubrir las necesidades sociales que se presentan en Navarra. Desde el año 1992 los alumnos tenían la opción de realizar labores de voluntariado acompañando a ancianos, personas enfermas o prestando apoyo escolar. Pero esa posibilidad no estaba abierta al resto de la comunidad universitaria, personas que con su experiencia de vida y conocimientos profesionales tenían mucho que aportar. Esa es la razón por la que surge el proyecto Tantaka, para dar cabida a toda la comunidad universitaria e incluso a aquellas personas que sin tener relación directa con la Universidad de Navarra quieran colaborar en alguno de los numerosos proyectos que tienen en marcha.

Actualmente cuentan con 2500 voluntarios que se comprometen a donar al menos una hora de su tiempo al mes, colaboran con más de 50 asociaciones cuyo radio de acción alcanza a 45.000 personas en Navarra y tienen activos más de 60 proyectos.

Entre las asociaciones con las que colaboran hay algunas muy conocidas en Navarra, como Adano, Aspace, Asociación Española contra el Cáncer, Banco de Alimentos, Caritas, Cruz Roja, Paris 365, etc. Otras son menos mediáticas, pero no por ello menos importantes en su propósito de ayuda a los demás. Tal es el caso de la asociación bokatas, que realiza acompañamiento a personas sin hogar, la cárcel de Pamplona, con la que colaboran acompañando a los internos en actividades de ocio y tiempo libre, o el colegio público de Educación Especial Andrés Muñoz Garde, de Pamplona, donde prestan apoyo a los familiares de personas dependientes. Y así muchos más.

En total las áreas de voluntariado son ocho: clases para adultos, atención a niños, atención a personas mayores, atención a jóvenes y adolescentes, integración social, atención a personas con discapacidad, administración, gestión y asesoramiento jurídico y, por último, comunicación.

Los proyectos son tan variados como las necesidades que tienen las personas y la capacidad de aportar de los voluntarios: música sin barreras con niños que tienen discapacidad intelectual, taller de baloncesto dirigido a niños hijos de inmigrantes, rehabilitación de viviendas de personas en riesgo de exclusión social, prácticas en la Universidad de Navarra de personas con discapacidad, clases de servicio doméstico a inmigrantes para que tengan más posibilidades de inserción laboral, gestión de la web y las redes sociales de las asociaciones, etc.

También tienen la opción de realizar voluntariado internacional en verano. En 2016 algunos de los proyectos que promueven son: ayudar en la reconstrucción y ampliación de un colegio de primaria en Kenia, servicio de asistencia médica en la Clínica Santa Teresa en Abancay (Perú) o cuidado de niños entre 8-11 años de un orfanato en Guinea Ecuatorial.

Y ante tal cantidad de voluntarios, asociaciones y proyectos hay una pregunta que no tarda en surgir. ¿Cómo se gestiona Tantaka para ser eficaz y eficiente?

La clave está en su estructura organizativa. Cuentan con una coordinadora general a tiempo completo, puesto desempeñado por Sofía Collantes, periodista y profesora de la universidad, por una responsable de voluntariado a tiempo completo, puesto ocupado actualmente por Paula Berroa, licenciada en periodismo que disfruta de una beca PIE (Programa de Iniciación a la Empresa) y por los coordinadores de los proyectos, miembros de la comunidad universitaria que dedican parte de su tiempo a gestionar esos proyectos en los que saben que pueden ayudar. Porque como bien dice la coordinadora de Tantaka, Sofía Collantes, “no todos sabemos hacer de todo, pero todos sabemos hacer algo y qué mejor que poner ese algo al servicio de los demás”.

Para más información sobre Tantaka (www.unav.edu/tantaka) pueden dirigirse a su oficina en el Edificio Central o contactar con sus responsables llamando al teléfono +34 948 425 600 Ext: 2912 o escribiendo un correo a tantaka@unav.es.

Desde Viajero Ilustrado seguiremos aprendiendo de las organizaciones que se esfuerzan por causar un impacto positivo en la sociedad y poniendo todo lo que está en nuestras manos para transmitir su ejemplo. Puedes contarnos tu experiencia enviándonos un correo a info@viajeroilustrado.es o desde el formulario de iniciativas que inspiran.

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