Resumen fotográfico de 2016 – Paisajes de Navarra

Vistas desde el mirador de Ariztokia

Un año da para visitar muchos rincones preciosos de Navarra, por lo que hacer un resumen es complicado. En ocasiones sucede que las fotos que has sacado de un lugar no le hacen justicia (ni tienes la cámara ni el conocimiento de un fotógrafo profesional). Tampoco me gusta la idea de trucar las fotos, realzando los colores, convirtiéndolas en algo espectacular pero imposible de ver en la realidad. Así pues, el propósito de este artículo es hacer un recorrido por paisajes de Navarra a lo largo de las cuatro estaciones que inviten a viajar con las dos limitaciones mencionadas. No es una lista “top de lugares que debes visitar”. Entre tú y yo, me produce tristeza reducir un lugar tan rico en paisajes como Navarra (o cualquier otra región o país) a 5 o 10 lugares de referencia que todo turista tiene que visitar y que acaban perdiendo su encanto a consecuencia de la masificación. Por eso, recuerda que lo que aquí veas es sólo una pequeña parte de lo que puedes descubrir.

 

INVIERNO

Parque Natural de las Bardenas Reales

Principio de marzo, un día soleado, agradable, precursor de la primavera. Formas extrañas causadas por la erosión del suelo. Así emergen figuras como los cabezos, uno muy conocido es el llamado Castildetierra, en la Bardena Blanca, condenado a desaparecer por la acción del agua y el viento. La forma de llegar a él es por Arguedas, pasando el Centro de Interpretación de Bardenas Reales, junto a la pista habilitada para vehículos que rodea el polígono de tiro.

 

Valle de Roncal

A punto de entrar la primavera, los bosques de hayas lucen desnudos, sin nieve, a juego con el color rojizo de los tejados de Isaba y el color azul del agua y del cielo resalta a su paso por Burgui, entrada al valle de Roncal por el sur y lugar en el que cada primavera se celebra el “Día de la Almadía” en recuerdo del tradicional sistema de descenso de troncos formando balsas.

 

 

PRIMAVERA

Valles de Imotz y Basaburua Mayor

Lugares próximos a Pamplona, poco más de 30km, pero no muy frecuentados. Un pequeño recorrido en coche entre Oskotz (valle de Imotz) y Yaben/Ihaben (Basaburua Mayor) permite contemplar una increíble variedad de verdes, con las hojas recién brotadas en los árboles y las praderas tapizadas de flores amarillas y blancas.

 

Baztán (Elizondo y Palacio Arraioz)

Otro lugar donde el verde es seña de identidad y sus vecinos viven en contacto directo con una naturaleza exuberante es Baztán. Así, el palacio de cabo de armería Jauregizarrea de Arraoiz posa para las cámaras cubiertas sus espaldas con un frondoso bosque. Y en Elizondo el verde combina con el reflejo multicolor de las casas en el río Bidasoa.

 

VERANO

Elía y Peña Lakarri

No hace falta alejarse mucho de Pamplona para encontrar rincones encantadores. En Elía, valle de Egües, su paisaje está protegido desde 2007 y desde la peña Lakarri (uno de los ascensos se puede hacer desde Elía) se tiene una panorámica fantástica de la cuenca de Pamplona. Pero en el mismo pueblo te puedes llevar gratas sorpresas, como la de descubrir una pequeña plantación de espliego (también conocido como lavanda) en la que las abejas disfrutaban de lo lindo recolectando el néctar.

Atardecer en Sorogain

Un atardecer de agosto en los prados de Sorogain (valle de Erro), cuando ya sólo quedan las vacas y los caballos, pues los montañeros y las familias que han ido a pasar el día en el campo han abandonado el lugar. La carretera que desde Sorogain conduce a Francia (Urepel) permite contemplar montes con escarpadas laderas sólo aptas para cuadrúpedos.

 

OTOÑO

Magia en el bosque de Orgi

Las nieblas mañaneras en el bosque de Orgi, valle de Ultzama, atenúan el rojo de las enormes hojas de los robles americanos pero crean una atmósfera mágica. Los grandes árboles, la maestría de las arañas, todo contribuyen a hacer de este robledal húmedo un lugar en el que perderse un tiempo percibiendo el suave aroma del bosque y sintiendo la humedad en la piel.

Miradores en la Aézkoa

A las alturas acompañan las buenas vistas. Esto es lo que pasa en Abarurrea Alta, en el valle de Aézcoa, el pueblo más alto de Navarra (1040m). Desde el mismo pueblo se contempla una excepcional panorámica de los Pirineos. Y desde el mirador de Ariztokia, lugar de robles (en euskera), accesible desde la carretera de Garralda también en la Aézkoa, podrás observar, como si fueras un águila posada en una roca, el río Irati y el robledal de Betelu a tus pies.

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