Empresa versus Negocio

Visión empresa

“Empresa” y “Negocio” son palabras que la sociedad a veces usa indistintamente pero, ¿significan lo mismo?

¿Toda empresa es un negocio y tras cualquier negocio hay una empresa?

Esta pregunta me ha surgido a raíz de poner en marcha mi empresa, Viajero Ilustrado, y de escuchar como políticos, empresarios y otras organizaciones animan a emprender. El receptor del mensaje, en muchas ocasiones, parece ser la persona desempleada a la que se le dice que va a ser capaz por sí misma de crear “algo” (¿empresa?, ¿negocio?) que le va a proporcionar dinero para vivir.

También ha dado pie a que me haga esta reflexión esas imágenes de telediario donde otrora exitosos empresarios, ¿o sería mejor llamarlos hombres de negocio?, son detenidos por múltiples delitos.

Retornando a la pregunta ¿toda empresa es un negocio y tras cualquier negocio hay una empresa?, mi respuesta es que no.

Una de las acepciones de la RAE para la palabra empresa es que es una “acción o tarea que entraña dificultad y cuya ejecución requiere decisión y esfuerzo”. También significa un “intento o designio de hacer algo”. Y sí, también menciona a las organizaciones que prestan servicios con fines lucrativos.

En cambio, en la palabra negocio no se hace referencia a ninguna finalidad que no sea la lucrativa o el propio interés.

Entonces, ¿por qué nos parece que son lo mismo?

Cuando se anima a emprender, ¿qué mensaje se transmite: ”vas a ganar dinero” o “tienes un sueño, lucha por hacerlo realidad”?

¿Las empresas transmiten a la sociedad la visión de sus fundadores? ¿Dejan ver que tras sus productos y servicios hay algo más? ¿O esa visión se diluye si hay que elegir entre ser fiel a los principios o maximizar ingresos? Por si te surge la duda, aquí te dejo el enlace a la visión tras Viajero Ilustrado.

¿Qué valora más nuestra sociedad: a las personas que luchan por un sueño aunque fracasen, o sólo estima al triunfador, al que alcanza la riqueza y la fama, sin importar mucho el medio que haya utilizado para conseguirla?

Cuando ejercemos como consumidores, ¿consideramos en nuestra decisión de compra la visión de la empresa que nos ofrece el producto o servicio deseado?

Tantos interrogantes y una disyuntiva para el emprendedor y su empresa: que nuestras acciones sean dirigidas por un sueño o que sea el ánimo de lucro el principal motor de nuestras acciones. La clave, ser capaz de conseguir que ambos caminos confluyan.

 

 

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