Diez visitas imprescindibles en Pamplona

Plaza del Castillo en Pamplona

Si quieres conocer Pamplona hay lugares que sí o sí tienes que visitar. Resultaría muy extraño estar en Pamplona y no conocer las calles por las que pasan los toros durante los encierros en los Sanfermines. Otro tanto con las iglesias del casco viejo. Pamplona históricamente ha sido ciudad episcopal, dependiendo su gobierno del obispado, y el Camino de Santiago ha tenido una gran influencia en el desarrollo de la ciudad. Pamplona es también una ciudad verde. Lo comprobarás con tus propios ojos. ¿Y qué decir de los pinchos? ¿Cómo estar en Pamplona y no saborear estas creaciones, modernas o tradicionales, pero siempre ricas?

1. Plaza del Castillo

El centro neurálgico de Pamplona. Plaza con bonitos edificios residenciales con bares, restaurantes y cafés en sus bajos, entre otros el conocidísimo Café Iruña, el preferido de Hemingway. Es uno de los lugares más animados de Pamplona, donde se organizan todo tipo de ferias y eventos culturales y deportivos. Su ubicación central posibilita la comunicación entre el casco viejo y el barrio del Segundo Ensanche.

2. Plaza del Ayuntamiento

Parece muy grande en la tele cuando el chupinazo, pero luego la ves en persona y sus dimensiones se reducen considerablemente. La fachada del Ayuntamiento, eso sí, resulta más bonita al poder apreciar con tranquilidad todos los detalles: los colores, las flores de adorno y las esculturas como la Fama, con el clarín, los dos grandes Hércules, y en la parte baja la Prudencia y la Justicia.

A pocos metros de Ayuntamiento está la iglesia de San Saturnino o San Cernin, el patrón de Pamplona (San Fermín y San Francisco Javier son co-patronos de Navarra), con apariencia de fortaleza y un interior con estilos gótico y barroco. Es el símbolo del antiguo burgo de San Saturnino, donde se establecieron los comerciantes y artesanos francos venidos por el desarrollo del Camino de Santiago.

3. Catedral

Al ver la fachada neoclásica del edificio quizás te surjan las dudas de si merece la pena entrar en la catedral. Si entras la sorpresa será grata. El interior es gótico y destacan varios elementos, como el sepulcro de Carlos III de Navarra y su esposa Leonor de Castilla, el claustro, la reja del altar… Es muy interesante la exposición Occidens, una reflexión sobre las raíces, el sentido y el futuro de la civilización occidental que se expone en el Conjunto Catedralicio, con lo que además puedes ver algunas excavaciones arqueológicas realizadas en la catedral y salas del Palacio Románico, estancias del Palacio Arzobispal del siglo XII y las construcciones del Palacio Arcediano del siglo XIV.

Y ya que estás en la catedral, acércate al Rincón del Caballo Blanco. Solo tienes que ir a la Plazuela de San José y continuar por la calle Redín. Te encantará.

4. Calle Estafeta

La calle del encierro. La de las carreras bonitas de los mozos ante los toros cuando la manada se ha disgregado un poco. También la de las cogidas peligrosas cuando un toro se vuelve y pilla a un mozo que trata de ocultarse en un portal. Pura emoción. Pero si tú vas a Pamplona un día cualquiera, verás que la Estafeta es una calle llena de bares ideales para tomar un pincho y un pote, traducido “ir de cañas o vinos”.

La-Estafeta

5. Cuesta de Santo Domingo

Seguimos con los Sanfermines. Antes de llegar a la Estafeta los toros y los cabestros salen del corral de Santo Domingo y comienzan a subir por la calle de Santo Domingo. O la cuesta, ya que como comprobarás tiene una pendiente bastante pronunciada, así que es normal que los toros corran bastante más que los mozos. Verás en el muro la hornacina con la figura de San Fermín. Es el punto donde los mozos se juntan y cantan eso de “A San Fermín pedimos, por ser nuestro patrón, nos guíe en el encierro dándonos su bendición”.

Cuesta-Santo-Domingo

6. Calles San Nicolás y San Gregorio

Dos calles imprescindibles para ir de pinchos y salir por la noche de marcha. Encontrarás bares y restaurantes, la mayoría de cocina tradicional navarra, con precios asequibles. También algún que otro comercio que ayuda a desahogar un poco la calle, porque en las horas punta resulta complicado transitar por ella. Justo en el final de San Nicolás, antes de San Gregorio, se forma una plaza y ahí está la iglesia de San Nicolás. Iglesia tipo fortaleza, construida en el siglo XII, con interior gótico. En las guerras que hubo entre los burgos medievales de Pamplona, la población de San Nicolás fue asaltada por los de San Cernin, que dieron fuego a la iglesia con muchos de sus vecinos refugiados en su interior. Sucedió en 1222.

7. Jardines de la Taconera

El parque de la Taconera es el más antiguo de la ciudad. Este parque se fue transformando en jardín a partir de 1829, inspirándose en los jardines de Versalles. Abundan los árboles de diferentes especies, los parterres de flores, algunos monumentos en honor de músicos navarros, un minizoo con ciervos, cisnes, patos, pavos reales, etc. en los fosos de las murallas y un café vienés ideal para hacer un alto en el camino en un ambiente relajado.

8. La ciudadela

Pamplona ha sido una ciudad estratégica desde el punto de vista militar por su proximidad a Francia. Es por ello que Felipe II mandó construir en 1571 una sofisticada ciudadela que fue un ejemplo de la ingeniería de aquel tiempo. Ahora que las guerras con Francia nos suenan lejanas, este espacio verde se ha convertido en un lugar de esparcimiento, transformándose sus edificios en salas de exposiciones. Durante los Sanfermines el césped de la ciudadela se llena de gente que va a ver los fuegos artificiales.

9. Monumento a los Fueros

Por un lateral de la Plaza del Castillo, el que da al Palacio de Navarra, se va al Paseo de Sarasate, que también se conoce como Paseo Valencia. Frente al Palacio de Navarra se alza una estatua, el Monumento a los Fueros. Se levantó en 1903 para recordar la multitudinaria manifestación que en 1893 tuvo lugar, cuando los navarros salieron a la calle para exigir al ministro Gamazo que no podía suprimir el régimen fiscal foral navarro puesto que así se había establecido en la Ley Paccionada de 1841. Gamazo tuvo que dimitir y la estatua recuerda la unidad de los navarros para defender sus fueros.

MonumentoFueros

10. Avenida de Carlos III

Una estupenda calle peatonal en el ensanche de Pamplona para ir de compras y parar a tomar un café. Cuando vamos a hacer turismo no siempre nos apetece ver monumentos, a veces nos gusta ver las tiendas de la ciudad, aunque sea para comprobar que las grandes cadenas están en todas partes. Al comienzo de esta avenida saliendo desde la Plaza del Castillo está el teatro Gayarre y también el monumento al encierro. Imposible resistirse a hacerse una foto ante la escultura que transmite toda la intensidad y tensión del encierro.

Encierro

Si te has quedado con ganas de más, te recomiendo otro bonito y relajante paseo por los parques y las murallas de Pamplona.

Y si te apetece cambiar un poco de aires, alejarte de la ciudad y disfrutar de los paisajes de Navarra, consulta las excursiones que Viajero Ilustrado organiza desde Pamplona.

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