En los Sanfermines hay momentos vibrantes, llenos de adrenalina y emoción, como los encierros. Los mozos, solos ante los toros y apenas dos minutos de carrera donde puede pasar de todo. Imposible despegar los ojos de la tele. También hay otros momentos donde la sensibilidad de los pamploneses está a flor de piel. Así ocurre